¿Cómo escoger una dieta? Parte 4*
Última actualización el Viernes, 20 de Abril de 2012 19:17 Miércoles, 12 de Octubre de 2011 17:52

Dieta Baja en Carbohidratos
Las dietas bajas en carbohidratos a veces parecen lo más nuevo en conceptos de nutrición, sin embargo, como empecé diciendo al principio de esta serie de artículos no hay nada nuevo bajo el sol cuando de distribución de nutrientes se trata.
Sin embargo las dietas donde se controla el consumo de carbohidratos han sido estudiadas más a fondo en los últimos 20 años.
Las dietas bajas en carbohidratos inician su historia en 1863 gracias a un panfleto casi autobiográfico de un tal William Banting. En este panfleto Banting describía la forma en la que había perdido peso rápidamente con una dieta donde sólo consumía alimentos cárnicos, es decir grasas y proteínas y ningún carbohidrato.
Por otro lado, este tipo de dieta no fue conocida por la población en general sino hasta los años ´70 gracias a un médico cardiólogo llamado Robert C. Atkins.
El Dr. Atkins tomó gran popularidad a partir de la publicación de su libro “La Revolucionaria Dieta del Dr. Atkins” (sigue a la venta actualmente) En este libro desarrolla toda una “teoría” basada en la observación de los pacientes a quienes sometió a su diseño dietético.
Básicamente la dieta del Dr. Atkins se basa en el consumo libre de grasas y proteínas y la eliminación de los carbohidratos (sólo 23 gr de carbohidratos por día en la fase de inducción). A decir del Dr. Atkins, perdemos la capacidad de eliminar grasa corporal durante el sueño por el consumo de carbohidratos a lo largo del día, por lo tanto al eliminarlos aceleraremos este proceso natural de “quema de grasa” y de esta forma se perderá peso y tallas.
Debido al aumento de proteínas de origen animal y al consumo excesivo de grasas saturadas, esta dieta resultó sumamente controversial para el campo médico. Pero fue tal el éxito en la población que a lo largo de diferentes países la comunidad médica se dedicó a hacer diferentes experimentos para demostrar la poca efectividad de dicha dieta. Sin embargo se encontraron con una sorpresa, ¡la dieta Atkins si funcionaba!
Efectivamente los grupos de personas sometidos a la dieta Atkins adelgazaban y perdían peso más rápidamente que su grupo de control que llevaba una dieta baja en calorías, alta en carbohidratos. Esta situación ponía en contradicción todo el discurso de la termodinámica con respecto a las calorías debido a que el consumo calórico resultaba mucho mayor en una dieta alta en grasas que en una dieta alta en carbohidratos.
Finalmente después de cientos de experimentos con diferentes poblaciones llegaron a la conclusión de que la gente que se somete a este tipo de dietas come mucho menos calorías que las personas que comen una dieta alta en carbohidratos dado que las proteínas y las grasas no favorecen el apetito.
Sin embargo a pesar de que las investigaciones comprobaron que los pacientes efectivamente bajaban exitosamente de peso y que en realidad no había aumentado en su riesgo de enfermedad cardiovascular, ni mucho menos habían desarrollado algún tipo de cáncer, jamás se le dio crédito al Dr. Atkins por iniciar el camino hacia las dietas bajas en carbohidratos.
Aún así la dieta del Dr. Atkins tiene toda una comunidad que sigue fomentando su conocimiento y que hoy ofrece una nueva versión de la Dieta Atkins donde ya se incorporan nuevos conocimientos sobre el Índice Glucémico de los alimentos y la distinción entre los tipos de grasas, ofreciéndonos una alternativa con más bases científicas de por medio.
40-30-30 El nuevo balance
Las dietas bajas en carbohidratos en la actualidad.
Actualmente podemos encontrar tres exponentes primordiales de las dietas bajas en carbohidratos y altas en proteínas.
1. El Método Montignac
El primero en la lista es el Político-Humanista y Farmacéutico Michel Montignac quien en 1986 inicia su propia revolución dietética con el libro “Adelgazar en comidas de negocios” y con la versión para todo público llamada “Comer adelgaza”.
Primero tengo que acotar que el propio Montignac define esta dieta como un método, un estilo de vida y no como una dieta en sí, ya que él entiende el término dieta como un sinónimo de privación temporal de cierto tipo de alimentos. En tanto que un método y estilo de vida será de por vida y jamás temporal.
Las premisas del método Montignac parten de la distinción entre los tipos de carbohidratos y su Índice Glucémico(IG) y propone (al parecer por primera vez) una distribución de nutrientes totalmente distinta: 40% de las calorías deben provenir de carbohidratos de Bajo Índice Glucémico, 30% de las calorías deberán provenir de proteínas magras y el 30% de las calorías restantes deberán provenir de grasas (el mínimo de grasa saturadas).
Al parecer es a partir de Montignac que se empieza realmente a investigar que el contenido calórico de los alimentos no influye directamente sobre la acumulación del peso y la grasa corporal de una persona. Ya que comprueba que dos alimentos idénticos a nivel calórico no tendrán el mismo impacto en la composición corporal.
Premisas del Método Montignac:
- El Factor energético es secundario: es decir no sirve de nada contar sólo las calorías, debemos contar nutrientes.
- La causa funcional del aumento de peso es el hiperinsulinismo: es decir el exceso de insulina en el torrente sanguíneo es el precursor del sobre peso.
- El consumo excesivo de Glúcidos (carbohidratos) de IG alto es responsable del hiperinsulinismo: es decir el consumo de pastelillos azucarados y rellenos de crema pastelera, por ejemplo aumentarán la insulina del torrente sanguíneo aumentando la posibilidad de desarrollar sobre peso.
- 2. La Dieta South Beach
El segundo en la lista es el cardiólogo Dr. Arthur Agatston y la nutrióloga Marie Almond. Este par de especialistas generaron una alternativa nutricional para los pacientes con problemas cardíacos del Dr. Agatston 1980 con el fin de disminuir el riesgo coronario. Debido al éxito y la propagación de los beneficios estéticos de este plan nutricional, para el año 2000 se publicó el libro sobre esta dieta llamada Dieta South Beach.
Agatston, a lo largo de su experiencia clínica y a los reportes de investigación sobre la hiperinsulinemia de su colega el Dr. Jenkins, se dio cuenta que las dietas bajas en grasa, que siempre se habían recomendado para los pacientes con sobre peso y enfermedades cardíacas, sólo aumentaban los síntomas que pretendían disminuir (el exceso de peso y el riesgo coronario).
Este aumento se debía a que al disminuir la grasa de la dieta se fomentaba mayor consumo de carbohidratos gracias al cual se detonaba un exceso de hambre que llevaba a consumir más carbohidratos aún con el consecuente aumento de la insulina en sangre, la cual gradualmente aumentaría la resistencia a la insulina, provocando un círculo vicioso a hambre excesiva-consumo excesivo y así sucesivamente.
Agatston al empezar a diseñar esta estrategia nutricional siempre tuvo presente a su antecesor Dr. Atkins y al revuelo médico que había fomentado por lo que tomó sus precauciones al introducir la discriminación entre los tipos de grasa, de modo que no se consumieran demasiadas grasas saturadas en los menús diseñados para esta dieta.
La dieta South Beach, al igual que la dieta Atkins se divide en fases donde al principio se eliminan carbohidratos. Aunque hay que remarcar que en la Dieta South Beach no se eliminan por completo sino que sólo se elijen los de un IG muy bajo como los vegetales y paulatinamente se van integrando todo tipo de carbohidratos dentro de las proporciones 40-30-30 al igual que en la Dieta Montignac.
- 3. La Dieta de la Zona
Finalmente y para cerrar este artículo les presento al Bioquímico y Dr. Barry Sears quien es el autor de una serie de libros La Dieta para Estar en la Zona.
El Dr. Sears se hace famoso en 1995 al publicar su primer libro “The Zone” donde expone la premisa que inquieta a todos los grandes consumidores de dietas de moda “La Inflamación Silenciosa”.
Resulta que el cuerpo humano tiene un ZONA bioquímica donde todas las funciones hormonales y bioquímicas del cuerpo funcionan en su grado óptimo evitando la inflamación celular. Dicha inflamación viene a partir de la sobre producción de unas hormonas llamadas eicosanoides “malos” los cuales favorecen los estados inflamatorios celulares. Estos estados celulares inflamatorios son aquellos que desencadenan las enfermedades crónico-degenerativas como la Diabetes MII y la Artritis, por poner un ejemplo.
A partir de la Dieta de la Zona, el Dr. Sears propone una forma de alimentación que disminuya la proporción de eicosanoides “malos” y aumente la producción de los eicosanoides “buenos”, aquellos que evitan la inflamación y otros efectos degenerativos del cuerpo.
Esta dieta nuevamente presenta la GRAN Premisa de sus colegas anteriores: La Insulina es la culpable.
Resulta que altos niveles de insulina (los cuales fueron detonados por el exceso en el consumo de carbohidratos de alto IG) aumentarán la producción de los eicosanoides “malos” e inhibirán la producción de los eicosanoides buenos, provocando un desbalance hormonal y bioquímico que desencadenará un deterioro corporal masivo el cual a su vez llevará a la persona a un estado de enfermedad crónica y degenerativa.
El único detalle que diferencia a Barry Sears de los autores anteriores es que incluye dos suplementos nutricionales la Vitamina E como antioxidante primordial y el Omega 3 de cadena larga (aceite de pescado).
Es el Omega 3 el que más revuelo causó debido a se ofrece como un remedio digno de un merolico porque ofrece una vasta cantidad de beneficios para el cuerpo al disminuir lo que Sears llama “La inflamación Silenciosa”. Disminuyendo incluso el envejecimiento celular.
Al parecer la intención del Dr. Sears, al igual que sus colegas anteriores, nunca fue la de diseñar un método dietético que llevará al adelgazamiento y cambio en la composición corporal, sin embargo parece ofrecer los mismo beneficios que sus símiles (Montignac y South Beach) un cuerpo delgado y con un porcentaje de grasa dentro de los límites bajos (-15% hombres y -22% mujeres).
Las críticas que le han hecho al Dr. Sears son muy similares a las hechas a sus colegas y se basan en el hecho de que una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas podría traer grandes problemas de salud renal y arterial, sin embargo Sears se ha dedicado a realizar investigaciones para demostrar por una parte los grandes beneficios de su método nutricional y por otra que el verdadero culpable del aumento del sobre peso y las enfermedades degenerativas es la dieta actual aprobada por la FDA (60-15-25) donde existe una proporción excesiva de carbohidratos de alto IG (cereales, tubérculos y azúcares).
Bien, en esta ocasión fue largo el camino recorrido por las dietas bajas en carbohidratos y no es para menos ya que se presentan como una verdadera estrategia nutricional que promete no sólo mejorar nuestro aspecto físico cambiando la composición corporal disminuyendo el porcentaje de grasa. Sino que también se presentan como una excelente alternativa de salud, prevención de enfermedades e incluso anti-envejecimiento.
En fin, en la siguiente entrega daré fin a esta serie de artículos de “Como escoger una dieta” presentándote el menú de un día mezclando lo mejor de cada una de las teorías (bajas en carbohidratos) que revisamos en este artículo.
Por Alexis Ciangherotti
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